El Comité de Política Monetaria del Banco de Inglaterra ha anunciado su decisión de mantener los tipos en el umbral del 0,1% y su paquete de recompra de deuda en 745.000 millones de libras (unos 823.670 millones de euros). Por tanto, ha habido pocas novedades en cuenta a las medidas anunciadas por el organismo. En el comunicado que han hecho público, aseguran que la postura del BoE es «adecuada» y se ajusta a los actuales tiempos en los que está inserto el mercado.
A medidados de junio, la institución aumentó el volumen de compra de deuda y, por el momento no parece que hayan querido profundizar en estos estímulos. Lo más destacado ha sido el cambio de postura con respecto al escenario macroeconómico. El banco prevé ahora una contracción del producto interior bruto (PIB) del Reino Unido del 9,5% en 2020. En mayo anticipó que la caída de la economía británica sería del 14%.
El Banco de Inglaterra aún espera una rápida recuperación de la economía en los próximos seis meses, asegurando que la inflación retornará a la meta del 2% en dos años. En sus proyecciones revisadas, el Banco espera una caída del 21% del PIB en el segundo trimestre, seguida de aumentos del 18% y 3% en el tercer y último trimestres del año respectivamente. El Banco también advierte que se mantendrán capacidades disponibles hasta finales del próximo año, pero que dicha holgura habrá desaparecido para entonces.
¿Qué piensan los analistas?
“Esperamos que el Banco de Inglaterra proporcione 75.000 millones de libras adicionales de Expansión Cuantitativa en noviembre, pero que no lleve la tasa bancaria a un nivel negativo y, en general, que no introduzca más ajustes técnicos que alienten a que los tipos del mercado estén en territorio negativo”, explica David Page, Head of Macro Research de AXA IM.