El Banco Nacional de Suiza (BNS) ha recortado este jueves el tipo de interés de referencia en 25 puntos básicos, hasta dejarlo en el 0%.
Se trata de la sexta bajada consecutiva en el último año y medio, y se produce en un escenario de incertidumbre económica creciente.
El organismo justifica esta decisión por la necesidad de impulsar el consumo en un entorno marcado por la debilidad de la inflación, que en mayo fue del –0,1%.
Esta evolución, junto con una revisión a la baja de las previsiones de crecimiento —el PIB suizo se expandirá un 1,3% en 2024, frente al 1,4% previsto inicialmente—, ha reforzado los argumentos para actuar.
Suiza mantiene una política monetaria marcadamente anticíclica. Entre 2015 y 2022 sostuvo tipos negativos, pero la guerra de Ucrania y el impacto post-pandemia sobre los precios forzaron un cambio de rumbo.
