El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido recortar los tipos de interés en 25 p.b. en los tres tramos: facilidad de financiación, de depósito y marginal de crédito. Así, el principal ha pasado del 4,5% al 4,25%. Un movimiento que estaba telegrafiado y seguido por el mercado, ya que así lo anticiparon tanto desde el BCE como desde el Banco de España.

El BCE en su declaración considera que «es apropiado moderar ahora el grado de restricción de la política monetaria tras nueve meses en los que los tipos de interés se han mantenido sin variación. A su vez afirma que «es probable que la inflación continúe por encima del objetivo hasta bien avanzado el próximo año».
Y por ello, el BCE añade que «sus decisiones sobre los tipos de interés se basarán en su valoración de las perspectivas de inflación teniendo en cuenta los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria, sin comprometerse de antemano con ninguna senda concreta de tipos».
El BCE modifica las expectativas de crecimiento e inflación
Ante este movimiento, los expertos se preguntan qué pasará a partir de ahora con el BCE. Y es que, no parece muy claro que el banco central continúe recortando los tipos de interés en las siguientes reuniones. De hecho, la subida de las expectativas de inflación y de crecimiento es uno de los principales motivos que hace pensar eso.
El BCE ha elevado sus previsiones inflación para 2024 al 2,5%, frente al 2,3% anterior. Mientras que para 2025 esperan que se sitúe en el 2,2% y en el 1,9% para 2026. En cuanto al crecimiento, han elevado el engrosamiento del PIB de la Eurozona al 0,9% frente al 0,6% anterior.
