BMW ha anunciado un recorte del 26,4% en su beneficio neto durante el primer trimestre de 2025, alcanzando un total de 2.173 millones de euros. Esta caída se debe en gran medida a una disminución en las ventas en China.
La firma también comunicó que su facturación sufrió una bajada del 7,8%, situándose en 33.758 millones de euros durante el mismo periodo. Estos resultados son un reflejo de un desempeño inferior en comparación con el primer trimestre del año anterior.
El resultado operativo de BMW se deterioró un 22,5%, llegando a 3.142 millones de euros entre enero y marzo. Este descenso en el rendimiento operativo ha dejado huella en los márgenes de rentabilidad de distintos segmentos de la empresa.
En el ámbito automovilístico, el margen operativo se ha reducido al 6,9%, en contraste con el 8,8% del año pasado. Del mismo modo, el segmento de motocicletas ha visto caer su margen, de un 12,2% a un 9,4%.
BMW ha tenido que hacer frente a gastos adicionales derivados de los aranceles impuestos por la Comisión Europea, los cuales impactan en los vehículos eléctricos manufacturados en China. Estos aranceles supusieron un incremento de costes de facturación en cifras bajas de tres dígitos en millones de euros.
