Inmobiliaria Colonial ha dado a conocer este lunes sus resultados correspondientes al primer semestre de 2018, en el que ha conseguido un beneficio neto atribuible de 254 millones de euros, un 43% menos que en el mismo periodo del año anterior. Mientras, su resultado neto se ha situado en 41 millones de euros, una mejora interanual del 12%.
Desde la sociedad cotizada anónima de inversión inmobiliaria (socimi) se destaca que este resultado neto semestral y el aumento de más de un 15% en el retorno total anual para el accionista, muestra «la exitosa estrategia de crecimiento del nuevo grupo» tras su fusión con la socimi Axiare, que se materializó a principios de julio. Además, el resultado bruto de explotación (Ebitda) recurrente alcanzó los 131 millones de euros, un 20% más.
Colonial asegura que esta operación «ha permitido consolidar el liderazgo en oficinas prime del Grupo Colonial ofreciendo a nuestros clientes más de 1,2 millones de m² sobre rasante de edificios de oficinas, a través de 73 activos en las mejoras ubicaciones de Madrid, Barcelona y París».
El grupo inmobiliario también resalta como prueba del éxito de su estrategia que el valor de sus activos ha credido un 29% interanual hasta 11.900 millones de euros y que los ingresos por rentas hasta junio ha aumentado un 21% para colocarse en 170 millones. Este último avance se explica por la integración de Axiare y por las ganancias que han reportado las adquisiciones y la entrega de proyectos.
Así, el grupo resultante de la fusión ha obtenido resultados que Colonial califica de «muy sólidos, capturando fuertes incrementos de rentas en todos los mercados». De hecho, su portfolio se ha revalorizado un 10% respecto al año anterior por los avances tanto de los precios de alquiler como del valor de su cartera, debido a la formalización de 55 contratos de alquiler sobre 97.000 m² que generan rentas de 19 millones de euros al año.