En esta semana de consecutivas reuniones de los bancos centrales, donde la política monetaria ha estado en boca de todos los mercados e inversores, el Banco de Inglaterra (BoE) ha decidido subir sus tipos de interés oficial en su último encuentro, del 0,1% al 0,25%.
Así, y en un contexto en el que la Fed ha decidido acelerar su tapering y anunciar subidas de tipos de cara a 2022 y el BCE, pese a que ha descartado estas subidas de tipos el próximo año, sí que ha indicado finalizará el PEPP en marzo, el BoE se ha pronunciado en contra de las expectativas del mercado subiendo los tipos. Cabe recordar que en el mes de noviembre el banco central británico había decepcionado a los inversores cuando dudó en subir los tipos.
“Ahora esperamos una próxima subida de tipos en febrero, pero se trata de una decisión ajustada, ya que el Banco de Inglaterra vinculó un nivel de tipos de interés del 0,5% con el inicio de un ajuste cuantitativo pasivo. La última subida de las nuevas mutaciones Covid y los posibles nuevos confinamientos podrían impedir al BoE tal movimiento”, explica Reto Cueni, Senior Economist de Vontobel.
Principales consecuencias de la subida de tipos del BoE
La decisión del Bank of England ha sorprendido a los mercados, pues la subida de tipos de interés oficial se ha efectuado a pesar del alto ritmo de contagios y de la variante Ómicron.
Una de las consecuencias que ha tenido la decisión ha sido que a libra esterlina ha subido un 0,6% frente al dólar estadounidense y un 0,25% frente al euro. “El FTSE 100 ha retrocedido en comparación con el momento anterior al anuncio, pero sigue arriba en el día, y el rendimiento del gilt de referencia a 10 años también ha subido (el precio ha bajado)”, indica Azad Zangana, estratega y economista senior para Europa de Schroders.