Desde principios de agosto el precio del barril de Brent ha caído considerablemente debido a las tensiones generadas por la guerra comercial y a otros factores como el aumento de las reservas mundiales. Desde el 5 de agosto ha cotizado por debajo de los 60 dólares y de poco han servido las medidas de OPEP para prolongar los recortes en la producción.
Sin embargo, en las últimas horas Donald Trump ha mostrado un ligero optimismo sobre las nuevas reuniones que Estados Unidos está manteniendo con China. Unas palabras que le han dado un ligero impulso al mercado y a la cotización del Brent. A esto se ha unido los datos positivos sobre la economía china en el sector servicios y la distensión con Hong Kong.
Riesgos
Sin embargo, los riesgos que se ciernen sobre el petróleo son muchos. El primero de ellos tiene que ver con las reservas de crudo. En las últimas horas el Instituto Americano del Petróleo (API) ha informado de que las reservas de petróleo del país han aumentado en 401.000 barriles durante la última semana de agosto situándose en los 429,1 millones de barriles. Los analistas creían que se produciría un descenso de 2,5 millones de barriles y no ha sido así.
Además de las reservas de los Estados Unidos otros riesgos para el crudo se encuentran en la guerra comercial. En primer lugar, porque este conflicto dañaría el consumo de petróleo en China y porque el país asiático ya le ha puesto aranceles al crudo por primera vez desde que comenzó la guerra. Pero no solo eso, el papel de Irán es fundamental en esta situación.