Desde el año 2014 hasta el segundo trimestre de 2019, el precio del café cayó más de un 50% y se fue a mínimos de 2004. Un hecho que se explicaba por el exceso de producción que se había acumulado en Brasil y Vietnam. Sin embargo, desde el mes de septiembre el precio del café a comenzado a repuntar, tanto que en lo que va de año ya acumula una rentabilidad del 22%, superior al oro o al petróleo.
El grano de Arábica ha subido un 28% desde finales de septiembre, al ritmo del mejor rendimiento trimestral desde 2014 y la mayor ganancia entre las principales materias primas en los últimos tres meses. Los precios se recuperaron después de que el clima adverso amenazara la producción en Brasil, el principal productor y exportador del mundo. Los analistas comenzaron a predecir que el mercado del café podía registrar un déficit de oferta, lo que ayudó a impulsar el rebote. Pero el tamaño de las ganancias fue sorprendente, ya que la medida de la volatilidad alcanzó su punto más alto en más de cuatro años. Esto le da un tono cauteloso a las perspectivas para principios de 2020.
«El mercado subió demasiado, demasiado rápido, y ahora estamos viendo un saludable retroceso», dijo Josh Graves, un estratega de mercado senior de RJO Futures en Chicago. «A corto plazo, la alta volatilidad está aquí para quedarse», explica el experto en Bloomberg.
Los futuros del café que se negocian en Nueva York muestran el fuerte rally del último trimestre del año. En agosto, una libra de café estaba en 0,97 dólares, algo que obligó a muchos productores a tener que dejar el negocio. Sin embargo, el 17 de diciembre llegó a los 1,42 dólares. Aunque, por el momento se mantiene alejado de los 1,64 anotados en 2016.