La escena se hizo célebre a partir de los programas de noticias y las series de Estados Unidos. En el Día de Acción de Gracias, multitudes de personas ingresan a las tiendas para disputar productos con rebajas de hasta el 90% en el precio inicial. Así comienza, el 24 de noviembre, la carrera de compras que el comercio norteamericanocorre hasta fin de año.
En América Latina la práctica es más reciente, pero se ha tornado un sinónimo de comercio electrónico, provocando un fenómeno equivalente en las redes y convirtiendo dicha región en el mercado de más rápido crecimiento después de China, según Ebanx, startup de inteligencia de datos especializada en negocios de la región.
Esa consultora pronostica que en 2019 más de 155 millones de personas realizarán compras en línea allí (en 2016 habían sido 127 millones). Independientemente de sus diferencias culturales, de tamaño y estilos, los tres líderes del e-commerce latino son Brasil, México y Argentina, seguidos por Chile, Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, indican desde la plataforma.
La compañía global International Data Corporation (IDC), por su parte, reporta -en un informe actualizado en marzo- que las ventas electrónicas latinoamericanas se han triplicado desde 2012 y estima que en 2018 crecerán un 24,5%, moviendo más de 35.000 millones de euros en esos países.
En Brasil, por ejemplo, el evento que inaugura las ventas navideñas al estilo norteamericano comenzó a tomar fuerza a partir de 2010 bajo el nombre Black Friday (Viernes Negro). En 2017, irrigó 590 millones de euros a las tiendas virtuales, según la Asociación Brasileña de Comercio Electrónico. Ello significa un 16% más que en 2016, según la misma fuente.