El Congreso de los Diputados aprobó ayer por unanimidad la reforma de la Ley de Sociedades de Capital, una normativa que sin duda favorece la implicación a largo plazo de los accionistas en las empresas cotizadas en nuestro país, al igual que ya sucede en países como Francia, Italia y Países Bajos.
Y es que esta iniciativa, que viene de la mano del partido del Gobierno, el PSOE, ha sido impulsado por Nadia Calviño, la vicepresidencia de Asuntos Económicos y Transformación Digital y ha salido adelante, además de con los votos socialistas, con los del PP, Vox, Unidas Podemos, Esquerra Republicana, Ciudadanos y el PDeCAT.
Ahora que el Congreso ha dado su beneplácito, la reforma pasará al Senado para completar su tramitación que, visto la falta de oposición que tuvo ayer, se espera que no haya más inconvenientes. Eso sí, de haber cambios, volverá a la Cámara Baja y esta tendría la última decisión.
Principales modificaciones
Los principales puntos a señalar que contiene esta reforma, donde más de cincuenta enmiendas han sido aprobadas prácticamente de forma unánime, pasan por la regulación de las juntas de accionistas de las sociedades cotizadas de una forma exclusivamente telemática. Y es que parece que la Covid-19 ha acelerado esta toma de medidas gracias a las nuevas tecnologías, pues la forma telemática ya se llevó a cabo en los primeros meses de la pandemia y para la cual el PSOE propuso una regulación específica.