La pandemia, en su expansión ha trastocado el calendario de actos programados a escala nacional e internacional, obligando a cancelar un sinfín de encuentros y, en otros casos, a aplazarlos. En este sentido, el CMO de Aervio, António Bettencourt, recuerda que «el impacto del coronavirus es real, pero es temporal». Muchos confían en la reactivación del sector para el segundo semestre de este ejercicio.
Desde el punto de vista económico, los expertos apuntan a que todavía es pronto para valorar la huella total que dejará. «Ahora el impacto se está produciendo a corto plazo, es decir, en estos dos meses y medio; pero seguimos muy pendientes de la posible evolución de esta situación», argumenta la directora de Meetings&Events de American Express Global Business Travel en España, Valeria Juste.
El valor diferencial de los eventos corporativos
Pese a esta crisis sanitaria, no se puede olvidar su valor añadido, ya que se posicionan como escaparate para las pequeñas y medianas empresas (pyme) en el que pueden ampliar su red de contactos y como foco de información.
Juste indica que son una vía «fundamental para darse a conocer y generar negocio, de hecho, hay algunos exclusivos de networking donde este es el único objetivo». Pero señala que los beneficios dependerán de los objetivos que cada empresa esté buscando, desde el incremento de ventas, mejor posicionamiento en el mercado o mejora de la reputación y, dentro de cada uno de ellos, el ROI puede ser diferente.
En cualquier caso, «los eventos deben ser considerados como parte de la estrategia de negocio de una compañía y, en este sentido, la manera de optimizar una inversión es que estas ferias estén alineados con los objetivos que persigue la empresa», concluye la directora de Meetings&Events de American Express Global Business Travel en España.