Como en una sucesión de caída de piezas de dominó, los principales encuentros mundiales comienzan a sucumbir por temor al coronavirus. Lo que parecía una decisión aislada y puntual en casos como el del Mobile World Congress o el Carnaval de Venecia, se ha convertido en una máxima a la orden del día a nivel mundial.
El punto de inflexión lo ha marcado Facebook, tras anunciar que su conferencia anual de desarrolladores, conocida como F8, no se llevará a cabo, al menos de manera presencial. En su lugar, la compañía encabezada por Mark Zuckerberg presentará las novedades por streaming y colgará vídeos en Internet. Si bien aún no ha dado más detalles, la red social se ha comprometido a avanzar con mayor precisión la manera en la que ejecutará este evento previsto en un principio para el mes de mayo.
Algo más complicado lo ha tenido la organización del Salón Internacional del Automóvil de Ginebra. A una semana para que abriera sus puertas (5- 15 de marzo), el Gobierno de Suiza ha lanzado la prohibición de celebrar reuniones con una afluencia superior a las 1.000 personas. La norma en vigor desde el anuncio, se extenderá al menos hasta el próximo 15 de marzo, con el único objetivo de frenar el brote de esta enfermedad.
«Lamentamos esta situación, pero la salud de todos, actores y visitantes, es nuestra principal prioridad, así como la de nuestros expositores», señala el presidente del Comité fundacional de la feria, Maurice Turrettini, quien considera que, si bien supone un gran impacto para los fabricantes que había confirmado asistencia, se trata de un asunto de fuerza mayor, según recoge ‘Tribune de Gèneve’.
Desde la organización también han asegurado que tardarán un par de semanas en evaluar la repercusión económica derivada de esta cancelación pero que, en todo caso, reembolsarán el dinero de las entradas a los visitantes.