La recuperación de los sectores industriales de Alemania, Francia y especialmente Italia va a sufrir un frenazo durante este primer semestre del año. Y si fracasan los esfuerzos para contener el virus y su impacto en el turismo y todo el sector servicios es mayor de lo esperado, entonces el crecimiento puede llegar a hundirse.
Son las alertas que están lanzando casas de análisis como Oxford Economics, el servicio de estudios de ING y la preocupación que empieza a extenderse en Bruselas. En un mail interno, el Parlamento Europeo recomienda a sus legisladores, asistentes o trabajadores que se hayan desplazado en los últimos catorce días a Lombardía, Piamonte, Emilia-Romagna y el Veneto que guarden una cuarentena en casa.
Estas cuatro regiones suman en torno al 40% del PIB italiano. Lombardía, epicentro del COVID-19 y con 10 localidades en cuarentena, y el Piamonte son los dos grandes centros industriales del país con importantes plantas de ensamblaje de Fiat, Ferrari o de Leonardo, la gran armamentística antes conocida como Finmeccanica.
“El coronavirus es otro dolor de cabeza para la economía italiana”, señalan los analistas de Oxford Economics, que cuantifican al menos en una décima el impacto en el PIB del primer trimestre “la interrupción de la actividad” industrial en el Norte de Italia. “Es otro revés para Italia, cuya economía verá posiblemente una contracción en 2020”.
La Comisión Europea espera que Italia crezca sólo tres décimas este año, pero en la presentación de las Previsiones Económicas de Invierno realizada hace unos días, el Comisario Paolo Gentiloni, mostró las grandes dudas que ya generaba la epidemia de coronavirus en todo el continente.