Pagar la luz a precios de 183 euros el megavatio, hora que padecíamos justo antes de la invasión rusa sobre Ucrania, ya casi nos parece un sueño. La llegada de la guerra rusa “ha roto el mercado” como confirma la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y ya hemos alcanzado récord en niveles que rozan los 545 euros y horas en las que se alcanzan los 700 MWh. Es decir, hemos pasado de pagar la luz a 0,13 céntimos a que nos cueste más de 0,80 por hora.
Una subida que supone un aumento sobre precios ya disparados y en algunos casos minimizados sobre los impuestos a pagar ya desde el Gobierno que se dispone, tras haber presentado un paquete de medidas relámpago la pasada semana, a intervenir de facto, el mercado eléctrico para abaratar la factura y, en segundo término, para reducir el fuerte impacto de la inflación, ya condicionada por subidas generalizadas, en niveles de máximos en España y que algunos consideran que puede elevarse hasta en dos dígitos.
Bruselas permitirá la limitación temporal de los precios
La subida de la luz desde el día 24 de febrero, cuando se produjo la invasión rusa sobre Ucrania supera el 120% hasta los máximos del año mientras se mantiene ahora mismo en niveles que multiplican por diez los precios que pagábamos hace solo un año. Y persistirán, señalan los expertos, si como se espera, la guerra se prolonga en el tiempo.
El conflicto bélico ha cambiado por completo la visión que hasta ahora defendía
Bruselas, porque el presidente del Gobierno Pedro Sánchez, ante la gran subida de diciembre, ya trasladó a la Comisión Europea la posibilidad de intervenir los precios por la situación, que hasta ahora le habían negado. Ante el cambio de tercio en este momento el ejecutivo comunitario se abre a esa posibilidad, como medida temporal, en un intento de separar, porque están íntimamente ligados, los precios del gas y de la electricidad.