El petróleo se mantuvo cerca del nivel más alto en casi cuatro años ante los temores de que la reducción de oferta supere las expectativas de un aumento en los inventarios de crudo estadounidense.
Los precios llegaron a cotizar por encima de los 85 dólares por barril durante esta semana. Las reducciones en el suministro de Irán y en Venezuela continuaron sacudiendo a los mercados, impulsando los precios a la zona más alta desde noviembre de 2014. Esta situación se vio acentuada por los aumentos en los inventarios y por la reducción en la producción de varios de los principales productores norteamericanos.
El crudo ha ganado más del 20% este año debido a las crecientes preocupaciones de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo no aumenten la producción lo suficiente como para compensar las pérdidas de las sanciones estadounidenses sobre el petróleo iraní. Las exportaciones del estado del Golfo Pérsico parecen haber disminuido más de lo que esperaba el mercado, con Corea del Sur, Japón e India que ya que ya han dejado de comprar a Irán antes de las sanciones que empiecen el 4 de noviembre.
Cada vez hay más analistas que apuestan por que el petróleo pueda recuperar la zona cercana a los 100 dólares, sin embargo, nosotros pensamos que para ello deberían cumplirse varios requisitos. Además de continuar reduciéndose la oferta, la OPEP tendría que continuar sin ampliar la producción. En el corto plazo la primera zona de resistencia esta en los 88 dólares por barril.
Mientras la OPEP lucha por llenar el vacío creado por Irán y Venezuela, se dice que las conversaciones entre Arabia Saudí y Kuwait para reiniciar dos campos petroleros en una zona neutral se han estancado nuevamente. La puesta en marcha podría llevar a 500,000 barriles adicionales por día. Actualmente, la mayoría de los productores de la OPEP están bombeando a plena capacidad, o cerca de ella, y solo Arabia Saudí puede aumentar la producción de manera significativa.