Gonzalo García Andrés, secretario de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, ha avanzado que España cerró 2022 cumpliendo los objetivos que se había marcado de déficit y deuda.
En su conferencia «Análisis de la economía española: situación actual y retos de la política económica», organizada por el Consejo General de Economistas (CGE), ha defendido que la idea extendida durante mucho tiempo de que “la política económica podía hacer muy poco” ha quedado esa visión “demolida” por la crisis financiera y la recuperación incompleta y, por último, por este Gobierno.
La política económica la ha descrito como “muy moderna”, ya que responde a los cambios de la economía, advirtiendo que dejando a su libre funcionamiento la economía, esta “tiene unas debilidades y unas tendencias a la inestabilidad muy altas”, además de la generación de desigualdad.
El secretario de Estado, un día después de que se conociera el repunte del IPC en enero, también ha ligado la inflación más a la multiplicación del precio del gas y la electricidad, que a las fricciones en la cadena de suministros tras la pandemia. Además, ha ligado el crecimiento económico a la política energética del Gobierno, que ha calificado de “eficaz” y “muy útil”, haciendo especial mención al mecanismo ibérico (la fijación de precios en el mercado eléctrico).
García Andrés anuncia que España cumplirá “con creces” los objetivos de déficit y deuda
En la relación con las cifras de crecimiento, ha resaltado el consumo y, sobre todo, la demanda externa como los componentes de nuestra economía que muestran mejor desempeño. La mayor capacidad de financiación. El superávit exterior de la economía española es estructural y las empresas siguen teniendo la capacidad de exportar más allá de los servicios turísticos.