Cuando la pandemia empezó a dar sus primeros latigazos, Verónica González entendió que manejar las emociones sería importante para enfrentar la incertidumbre y las dificultades. Antes de la crisis, trabajaba como agente comercial, una profesión a la que se ha dedicado durante veinte años.
«¿Y ahora qué hago?» se preguntó. «Sentí miedo, mucha incertidumbre, un poco de estrés por el hecho de estar encerrados, no poder salir y saber que tu salud está en peligro por un enemigo invisible», reflexiona para DIRIGENTES. Su elección en los momentos siguientes consistió en mirar al futuro y pensar que era el momento de reinventarse.
Como ella, 67.600 profesionales seniors se encontraron con que la pandemia les había arrebatado su trabajo. Del más de medio millón de personas que perdieron su empleo durante 2020, el 12,8% eran mayores de 50 años. De esa forma, más de 936.200 personas mayores de 50 años se encontraron sin empleo al terminar 2020. Así, los desempleados de esta franja de edad representan una cuarta parte del total, según los cálculos de Savia, la fundación que ayuda a incrementar la aportación del talento sénior al mercado laboral.
González cuenta que aquel revés era una ocasión para encontrarse a sí misma y para percatarse de su experiencia de dos décadas en la actividad de ventas. «Empecé a tener la idea de iniciar un servicio de consultoría y a investigar para saber cómo hacer para rentabilizar esos servicios que yo podía dar», reflexiona.
Sus primeros pasos consistieron en conocer los recursos con los que contaba y ampliarlos, con la ayuda de Generación Savia. El acompañamiento en esa fase fue imprescindible para esta emprendedora principiante: «Sientes ese apoyo tan importante de que no estás solo sino que tienes un grupo de profesionales, talleres y charlas que te pueden complementar», relata.