Los mercados europeos de renta fija están mostrando fortaleza, según apuntan los expertos de Allianz GI. Los bonos, que fueron significativamente infraestimados en las asignaciones de activos de los inversores en enero, han obtenido un rendimiento positivo desde principio de año hasta mediados de abril, según el índice Euro-Aggregate. Aunque estos rendimientos pueden parecer modestos, “siguen siendo superiores a los decepcionantes resultados obtenidos en los altamente volátiles mercados de renta variable”, apuntan.
Anteriormente, desde la gestora habían destacado los fuertes factores que afectan a los tipos de interés, y que entraron en juego y redujeron la tendencia creciente de principios de año, impulsando en última instancia los rendimientos del Bund a 10 años desde el máximo de 0,77% registrado en febrero, a menos del 0,5% a principios de abril.
Factores que siguen en juego
Entre los puntos que siguen siendo importantes se encuentran las políticas monetarias del Banco Central siguen siendo muy acomodaticias en todos los ámbitos, y la liquidez aún no ha alcanzado su punto máximo.
También, la eurozona se beneficia específicamente del efecto de stock en la oferta debido a la flexibilización cuantitativa, que mantiene una fuerte presión sobre los rendimientos y mitiga el efecto negativo en los flujos resultante de la reducción del programa de compras del Banco Central Europeo. Con ello, la situación marcada por la incertidumbre política y geopolítica está alimentando la aversión latente al riesgo.