Los semiconductores fueron, sin duda uno de los sectores estrella en 2023 y su impulso continúa en 2024, donde ya hemos visto las primeras presentaciones de resultados de las compañías de la industria y han vuelto a sorprender positivamente en sus ingresos.
En los últimos 10 años, los semiconductores han experimentado un ciclo imparable, ya que es un nicho que está teniendo una gran inversión dentro del sector tecnológico, con nuevas industrias que impulsan el crecimiento, como la inteligencia artificial y el aprendizaje automático, además cada vez cobra más importancia en la geopolítica.
Con implicaciones económicas y militares, los semiconductores son un elemento clave de la rivalidad entre Estados Unidos y China, que dio origen a la “Guerra de los Chips”. En 2023 Estados Unidos prohibió a sus empresas vender semiconductores a China y pidió a sus aliados que siguieran los mismos pasos, como ocurrió hace unas semanas con la compañía holandesa ASML. China, por su parte, respondió limitando las exportaciones de algunos materiales, necesarios para producir semiconductores críticos en sistemas de defensa.
Además, las históricas subidas de los tipos de interés por parte de los Bancos Centrales ha sido un desafío importante al que se han enfrentado en los últimos meses, debido a los altos niveles de endeudamiento y la menor valoración a futuro del precio de las compañías tecnológicas. Sin embargo, esto podría cambiar en los próximos meses dado el cambio en la política monetaria mundial y, en particular, de EEUU.
En cualquier caso, se espera un gran crecimiento en su demanda gracias al impulso de diferentes sectores como el de la automoción, con el crecimiento de los vehículos eléctricos; en los sistemas de almacenamiento y automatización de datos, con la llegada de la computación en la nube y el impulso de la inteligencia artificial; tecnologías inalámbricas, con el desarrollo de IoT y 5G o en el campo de las energías renovables. Nuestra vida actual no sería posible sin los semiconductores.


