La principal referencia en España del mercado hipotecario es el primer vestigio que adelanta la subida de los tipos de interés en la eurozona. Se trata de un incremento vertiginoso, que, según dicen los expertos, puede tener una consecuencia con dos ramificaciones importantes durante este año.
La primera de ellas es la inmediata: la subida exponencial que está experimentando este indicador nos llevará a pagar más, en especial, a las hipotecas más habituales, las de tipo variable que se revisan cada año. Encarecimientos que pueden suponer un coste medio añadido sobre lo que ya pagamos que supere los 1.000 euros.
La segunda es un cambio en el paradigma actual del mercado inmobiliario. Las fuertes subidas de los precios que se están experimentando podrían variar a la baja, ante el esperado mayor coste de los créditos para la compra de una casa, con el añadido de que, las condiciones de financiación no solo serán más elevadas, sino también más difíciles de cumplir. Así, las entidades tendrán que asegurarse ante el mayor riesgo de impagos crediticios. Blindarse ante un posible aumento de la morosidad.
Cómo está subiendo el euríbor
Es una tendencia que se mantiene desde el pasado mes de enero. La cota negativa vivida desde 2016 en el indicador comenzaba a mermar al calor de los primeros ecos de que, con una desmedida inflación, el BCE dejaría su política monetaria ultraexpansiva, basada en la compra de bonos soberanos y tipos de interés bajo cero, para empezar a subir las tasas.
Esa tendencia mantuvo su aceleración en los tres primeros meses del año, para después, en abril, tornar ya a positivo, en una subida vertical que no se recuerda dentro del euríbor en la última década.