Hace más de 10 años, nacía Malt en Francia, una plataforma que buscaba ser el punto de encuentro entre empresas que necesitaban trabajadores fuera de plantilla y autónomos que buscaban proyectos en los que pudieran colaborar. Y pocos años después daba el salto a España.
Hoy, la empresa tiene un volumen neto de transacciones cifrado en 800 millones de euros y las previsiones para 2025 dicen que «rebasaremos los 1.000 millones de euros», asegura Huguet. Con una comunidad de 800.000 frelancers en el mundo, este año esperan llegar al millón, la cifra de negocio en España alcanzó los 28 millones de euros, casi un 30% más que el año anterior, y cuentan con llegar a los 35 millones en este 2025.
En un año de incertidumbre empresarial, marcado por los conflictos internacionales y las elecciones en varios países, «para nosotros fue un año de crecimiento, casi del 30%, dependiendo de los países», afirma el CEO y remarca que «cada uno tiene su realidad”.
En la actualidad están presentes en Bélgica, Francia, Alemania, Países Bajos, Países Nórdicos, España, Suiza, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido. «Este año no vamos a abrir nuevos mercados, estamos centrados en desarrollarnos donde estamos pero a través de nuestros clientes globales sí tendremos la capacidad de cubrir más mercados sin necesidad de tener una oficina local», planea Huguet.
Empresas globales, mercados locales
Precisamente, uno de los puntos de evolución de la compañía ha sido pasar a tener clientes globales que demandan sus servicios en varios países y para los que tienen una estrategia centralizada. «Creo que vamos a ver un top 100 de clientes en Europa que van a ser corporativos grandes y estos van a querer ir fuera de Europa con nosotros y vamos a tener que adaptar nuestro producto y comunidad», vaticina el CEO.
