La digitalización masiva o el creciente uso de los teléfonos inteligentes transforman los hábitos de consumo de los usuarios constantemente. De hecho, la paulatina adopción de los smartphones en todo el planeta ascenderá casi al 80% y al 82% en el caso del Viejo Continente para el próximo 2025, según los datos del informe anual Mobile Economy de la GSMA.
En este cambiante contexto, el incremento de dispositivos repercute en una reorientación de los modelos de negocio para beneficiarse de todo su potencial. En el camino hacia la transformación digital surgen diversas barreras y riesgos a los que el tejido empresarial, y en especial aquellos que estén dando sus primeros pasos, deben hacer frente en un marco en el que el Smartphone se está convirtiendo en el protagonista.
TRANSICIÓN DE DESKTOP A SMARTPHONE
Teniendo en cuenta que el número de móviles conectados a Internet se cifra en algo más de 6 mil millones para el próximo año 2020, este incremento viene acompañado por un mayor tiempo de estancia en este dispositivo. De hecho, el tiempo en mobile se multiplica por cuatro, sin embargo, las conversiones se dividen a la mitad. El usuario se ha trasladado al móvil, pero las empresas no están preparadas para asumir esta “mudanza”. ¿Hay que verlo como un fallo o se convierte en una oportunidad?
La transformación digital no es un proceso que se pueda seguir posponiendo, los usuarios ya la han vivido y las empresas deben sumarse para seguir manteniendo una relación tan estrecha con los clientes. En este sentido, el móvil va a ayudar a crecer un negocio, es una vía más de la que no se puede prescindir. En la jornada “Horizontes de la optimización”, Pilar Sánchez, especialista de móvil de Google, señaló que un gigante del comercio electrónico como es Alibaba, consiguió el 93% de sus transacciones vía Smartphone.