El Congreso INBLAC 2026 ha destacado que las empresas deben comenzar a adaptarse al nuevo Reglamento Europeo de Prevención del Blanqueo de Capitales (AMLR), que entrará en vigor en julio de 2027. La preparación no podrá postergarse a los últimos meses previos a la fecha de aplicación.
Durante el evento, que reunió a expertos en cumplimiento normativo en Madrid, se enfatizó la necesidad de demostrar con evidencias que los sistemas de prevención funcionan eficazmente. Francisco Bonatti, presidente del Instituto de Expertos Externos en Prevención del Blanqueo (INBLAC), remarcó que no se trata solo de actualizar manuales, sino de crear un sistema efectivo.
El nuevo enfoque del AML se centrará en la trazabilidad y eficacia real, obligando a las organizaciones a demostrar que sus controles son adecuados y proporcionados a los riesgos identificados.
Cambio hacia la evidencia
Una de las principales conclusiones del Congreso fue que la prevención del blanqueo debe convertirse en una cuestión de gobernanza corporativa. Los directivos tendrán un rol más activo con informes periódicos sobre riesgos y mejoras. Ya no bastará con simples aprobaciones de manuales.
El principio de proporcionalidad será crucial. Cada organización necesitará justificar documentalmente que sus controles son suficientes. Jesús Pindado Delgado, director de Compliance & Control Riesgo Operativo de UBS Spain, subrayó la importancia de demostrar que el sistema responde adecuadamente a los riesgos asumidos.
El valor del experto externo también se destacó. Este deberá proporcionar un diagnóstico independiente para mejorar los sistemas y aportar una visión objetiva a la alta dirección.
Tecnología y supervisión
El uso de herramientas tecnológicas y soluciones RegTech fue otro tema abordado. Aunque la digitalización facilitará el cumplimiento, la responsabilidad total siempre estará en manos de las organizaciones. La inteligencia artificial y otros sistemas automatizados requerirán supervisión humana para mitigar riesgos.
iniciar el proceso de adaptación es urgente. Las entidades deberán diagnosticar brechas, planificar transiciones y documentar sus avances antes de 2027, para asegurar un sistema sólido y alineado con las nuevas exigencias.
Para los expertos, el nuevo paquete AML implica un cambio de paradigma, obligando a las empresas a demostrar con evidencias la eficacia de sus sistemas de prevención del blanqueo de capitales.
