Los ministros de Finanzas del G7 han dado inicio a su encuentro en Banff, Canadá, con la finalidad de «restaurar la estabilidad» en el sistema económico mundial, que ha sufrido las consecuencias de las recientes políticas arancelarias impuestas por Estados Unidos.
Esta cumbre tendrá lugar hasta el próximo jueves, dentro de un contexto de esfuerzo por atenuar el impacto derivado de las fricciones comerciales.
François-Philippe Champagne, titular de Finanzas de Canadá, ha destacado que se anticipa «tensión» en las conversaciones con el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent.
«Estamos complacidos de que el secretario Bessent esté presente en Banff junto al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Continuaremos en una discusión sumamente constructiva», ha asegurado Champagne.
El ministro subrayó la relevancia de estas conversaciones, apuntando que siempre se han centrado en asuntos vitales, pese a las tensiones arancelarias. «Siempre hemos tratado los temas esenciales. No hay duda de que estamos unidos. Sin embargo, es natural que existan tensiones en torno a los aranceles. Aun así, hay mucho que podemos alcanzar juntos», ha asegurado.
