La invasión de Ucrania por parte de Rusia efectuada en febrero del 2022 desencadenó un incremento exponencial del precio de las materias primas. El gas, entre ellas, fue una de las más afectadas ya que Rusia es uno de los principales exportadores de gas del mundo. El gas ha sufrido subidas de hasta un 380% durante el desarrollo del año que acabamos de terminar.
Europa ha sido el continente más afectado por el incremento del precio del gas ya que mantiene una dependencia energética muy elevada. De hecho, cerca del 40% del gas total que se consume en el Viejo Continente, procede de Rusia.
La interrupción del Nord Stream 2, al que se sumaron posteriormente un incremento de tensiones entre la Unión Europea y Rusia por las sanciones a Rusia, provocaron que Europa se viera sumida en un problema de seguridad energética. Además, Alemania se encontraba amenazada ante el cese total del suministro de gas ruso.
Según afirma Diego Morín, analista de IG, los europeos “llegaron a pagar más del doble por el gas natural de los estadounidenses”, lo que provocó también que se dispararan el precio de la electricidad y la inflación.
El Gas Natural Licuado en Estados Unidos es el que se ha visto “más beneficiado”, ya que las exportaciones hacia Europa y Reino Unido superaron el 68%, afirma Morín. Alemania llegó a un acuerdo con Qatar Energy para el envío de gas natural licuado para poder hacer frente al invierno.
