El Gobierno de Reino Unido abandona el negro, confirma el azul y construye toda una narrativa visual entorno al punto. La representación de su legado.
Estas son las bases de un rebranding discreto y lógico que está promoviendo la Administración británica.
Según informa el diario LBC, la operación de branding ha supuesto al Gobierno de su Majestad una inversión final de 500.000 libras.

El coste de la revisión ha abierto un debate sobre diseño y gestión financiera: ¿era una modernización necesaria o un gasto superfluo?
El principal objetivo del rebranding acometido por el Government Digital Service (GDS) pretendía adaptar la marca, la comunicación digital y los canales interactivos, introduciendo un look and feel más vibrante y refrescante, que se aleja del sobrio uso visual, propio del Gobierno de Downing Street.


