Las bolsas asiáticas se han ido al verde esta mañana pese al miedo de la variante omicron y las dudas sobre el gigante Evergrande y su crisis de deuda. Aún así, el Nikkei japonés se ha elevado un 1,89% y el Hang Seng de Hong Kong se ha llevado más de un 2%.
Por su parte ayer Wall Street registraba ayer subidas de alrededor de sus principales índices, tales como el Nasdaq y el S&P 500.
Y es que tras las alarmas de la variante sudafricana de la Covid-19, parece que los ánimos invitan a calmarse al no registrarse, al menos por el momento, una mayor peligrosidad de la nueva cepa en los datos hospitalarios.
Hoy, los ojos de los inversores estaban puestos en ciertos datos macroeconómicos de relevancia, tales como los resultados de la encuesta ZEW de confianza inversora en Alemania en el mes de diciembre, que han registrado la bajada de 1,8 puntos este mes de diciembre y que denota una cierta desconfianza inversora en la potencia europea ante el empeoramiento de la pandemia.
Por su parte, el presidente de ZEW, el profesor Achim Wambach, ha indicado que «la economía alemana está sufriendo notablemente por los nuevos desarrollos de la pandemia de coronavirus” y ha querido señalar que los cuellos de botella en la cadena de suministro que aún persisten «son una carga para la producción y el comercio minorista», añadiendo que el deterioro de las expectativas económicas «muestra que la esperanza de un crecimiento significativamente más fuerte en los próximos seis meses está disminuyendo”.