El Ibex 35 concluye un día más fijándose en distintos factores con los que aclarar su futuro más a corto plazo, aunque está claro que el periodo estival tampoco invita a movimientos de mayor calado. El selectivo se ha movido recientemente sobre los 9.700 puntos, en un rango muy estrecho, y ahí sigue viendo si es capaz de afrontar la reconquista hacia los 10.000 puntos. Aunque los palos en la rueda en el tablero geopolítico siguen complicando esa ruptura al alza.
Ayer Trump se dedicó a la política interna de EEUU en sus mensajes en Twitter y los mercados pudieron moverse por las leyes tradicionales de oferta y demanda y expectativas y no por lo que este personaje soltara. El Dow cerró con una bajada de apenas un 0,06% en 25.044 puntos, el S&P 500 subió un 0,10% y el Nasdaq un 0,28%. Esta mañana los mercados asiáticos están de bonanza, ya que la bolsa de Shanghai está subiendo un 1,59%, la de Hong Kong un 1,54% y la de Tokio un 0,61%. Dos motivos parece haber para este impulso alcista, una, la noticia de que China y Brasil están estrechando relaciones comerciales y desean “llevarlas a nuevos niveles” según declaraciones del embajador chino en Brasil. La otra, el paquete de medidas que las autoridades chinas han activado esta noche para estimular la demanda nacional, levantando las restricciones en la emisión de bonos financieros para Pymes por los bancos y ofreciendo recortes fiscales en gastos en I+D. En Japón, a pesar de que su bolsa está subiendo, el PMI manufacturero ha salido peor de lo esperado, 51,6 contra 53,2 previsto y 53,0 anterior.
Hoy Donald Trump recibirá a Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, en la Casa Blanca, con los aranceles sobre los automóviles europeos en el punto de mira.
La primera ministro británica, Theresa May, descartó un segundo referéndum sobre el Brexit y dijo que han recibido una respuesta positiva de Bruselas a las propuestas que se han hecho hasta la fecha. Sin embargo, desde Bruselas rechazan las propuestas de Reino Unido sobre el acceso de Londres a los servicios financieros europeos. Desde Reino Unido dijeron también que si se produjese una fisura en las negociaciones que desencadenase en un mal final, habría una fractura en la sociedad británica respecto a Europa que podría durar una generación.
Por su parte, el Bundesbank en su informe mensual, apuntó hacia un mayor optimismo económico, al asegurar que se ha ganado algo más de momento en la primavera con apoyo de mejoras en la producción de automoción y farmacia, pero dejaron claro que crecimientos como los del año pasado no parece que se vayan a repetir. El consumo privado apoya el movimiento y la recuperación de las exportaciones.