El Ibex 35 se ha dejado un 0,83% hasta los 8.812 puntos, un batacazo capitaneado por Inditex, que se ha dejado un 4,2% después de que Asos alertase de la crisis de ventas de los minoristas y del retail. IAG también ha protagonizado la cara más amarga del día debido a la incertidumbre generada en torno al Brexit. Aunque la caída más pronunciada ha vuelto a ser la de Día, que ha perdido más de un 10%.
Por segunda semana consecutiva los índices estadounidenses cayeron la semana pasada y cerraron el viernes en sus niveles más bajos de los últimos nueve meses, según Pinchas Cohen de investing.com. El Dow bajó un 2,02%, el S&P 500 un 1,91% y el Nasdaq un 2,26%. A pesar de las noticias sobre progresos en las negociaciones comerciales entre EEUU y China y los buenos datos del consumo desde el Black Friday y para estas fiestas, la actitud de los inversores se mantiene pesimista en el presente y para el futuro próximo.
La parte positiva de la agonía comercial que ha montado Trump con China es que aparecen indicios de que el país asiático podría aceptar la entrada de nuevas empresas del exterior en su economía y también que podría volver a adquirir productos agrícolas de EEUU como la soja, así como la decisión de sus dirigentes de congelar su subida de aranceles a los productos estadounidenses como represalia por la aplicación del 10% sobre 200.000 millones de productos chinos que impuso Trump este año como medida de presión. Por el lado de los datos de la economía de EEUU, las ventas minoristas han crecido más de lo previsto y la confianza del consumidor se refuerza, crecen los salarios y el desempleo se mantiene en niveles mínimos.
Por su parte, Mario Draghi aseguró el viernes que sigue confiando en la economía a pesar de creciente cautela. El presidente del BCE se dirigió ante los líderes de la UE en el tramo final del Consejo Europeo en el que mantuvo que, pese a la creciente incertidumbre sobre el crecimiento, mantiene plena confianza en la economía de la Zona Euro. Además, Draghi valoró positivamente los primeros pasos dados hacia el presupuesto europeo como un instrumento que va a reforzar el euro y solicitó a todos los estados miembros que cumplan con las reglas presupuestarias.
Theresa May expuso su petición de cara a que la votación sobre el Brexit se realice en el Parlamento antes del 21 de enero. Comentó además que seguirá buscando apoyos y que espera que la salida de la UE se realice con un acuerdo. Los laboristas intentarán forzar la votación parlamentaria sobre el Brexit esta semana. Lo que ha dejado claro el Gobierno es que no habrá un segundo referéndum.