Aunque las bolsas asiáticas han cerrado en verde y más animadas, todos los ojos siguen puestos en la crisis de Evergrande. Y aunque la inyección del Banco Central Chino a la economía calmó los ánimos, tendremos que ver cómo se desarrollan los acontecimientos y las consecuencias que tiene para el resto de índices y empresas.
De hecho ayer mismo, el reputado medio Wall Street Journal publicaba que las autoridades chinas están pidiendo a los gobiernos locales que se preparen para la posible caída del endeudado Grupo Evergrande, citando como fuentes a funcionarios del país.
Tal y como muestran estas información, se ha encargado a los gobiernos locales que eviten los disturbios y mitiguen el efecto dominó en los compradores de viviendas y en la economía en general.
Y es que Evergrande, que es nada menos que la segunda empresa promotora inmobiliaria más grande de China, tiene que hacer frente a un pago de 83,5 millones de dólares en intereses de un bono offshore de 2.000 millones de dólares y 47,5 millones de dólares en intereses de un bono que vence la próxima semana.
En otro orden de cosas, parece que el mensaje de la Fed y el mantenimiento de sus estímulos a la economía han impulsado el apetito por el riesgo que se ha traducido en ganancias de Wall Street y en los rendimientos del Tesoro de Estados Unidos.