La Bolsa española ha perdido un 0,56 % en su cuarta sesión consecutiva a la baja afectada por los grandes valores y Wall Street, con los inversores pendientes del «brexit», Italia y la guerra comercial entre Pekín y Washington, pero ha salvado los 9.000 puntos.
Con el resto de Europa a la baja, el principal indicador nacional, el IBEX 35, ha cerrado en 9.006,30 puntos, tras restar 50,50 unidades, con lo que se amplían las pérdidas anuales al 10,33 %, mientras que la prima de riesgo se situaba en 127 puntos básicos.
La mayoría de los grandes valores han terminado con caídas e Inditex ha perdido un 1,79 %; el Santander y Telefónica, un 0,40 % cada uno; Repsol, un 0,29 % y BBVA, un 0,01 %, mientras que Iberdrola ha subido un 0,18 %.
El Reino Unido afronta una de las semanas más complicadas a nivel político de los últimos años. Theresa May trata de reconstruir un Gobierno del que se marcharon dos ministros y tres miembros del ejecutivo. La Primer Ministro se enfrenta a una posible moción de censura en el parlamento con un partido completamente fragmentado tras las negociaciones del Brexit. Cuando todo parecía hecho con Europa, comenzó la oleada de dimisiones que han dejado el acuerdo en el aire a la espera de que esta semana siga avanzándose para poder llegar a una salida formal.
En el Viejo Continente, como dice el refrán “a perro flaco todo son pulgas”. Italia es otro de los dolores de cabeza para la UE. El Gobierno de Giuseppe Conte presentó los presupuestos que excedían un 2,4% el déficit público, la Comisión Europea los rechazó y los mandó elaborar de nuevo, Italia siguió en sus trece y presentó las mismas cuentas y la UE volvió a rechazarlas. Estas negociaciones que parecen un partido de tenis, siguen todavía en el aire. Aunque para Italia es peligroso persistir en su idea de aumentar el gasto público de esa manera porque puede enfrentarse a sanciones del 0,2% de su PIB por desobedecer a Europa.