Los inversores afrontan la última sesión de la semana envueltos en dudas, tras el varapalo registrado por la bolsa española en la última sesión, un descenso de más del 5% que se veía refrendado por el mal tono de sus comparables europeas y reproducido en el cierre de anoche de Wall Street, donde los principales índices terminaban con el peor comportamiento desde el pasado 18 de marzo. Pese a todo, la escena no se ha trasladado de madrugada a las plazas asiáticas, donde el Nikkei japonés ha conseguido cerrar con descensos moderados (-0,75%), mientras que los principales indicadores de la Bolsa china han cerrado muy planos y con tono mixto.
El detonante de todo, en todo caso, está en el pesimismo mostrado por la FED tras su reunión de esta semana, que ha servido para cortar las alas al exceso de optimismo que se estaba instaurando en el mercado en las últimas semanas. Un factor al que se une el repunte de contagios en EE.UU., lo que hace temer nuevas restricciones. No hay que olvidar que el país supera los 113.000 muertos y los 2 millones de contagios por coronavirus.
La volatilidad ha aumentado y también en el crudo, que hoy continúa a la baja tras el fuerte descenso de la última sesión. En concreto, el futuro del barril de Brent, de referencia en Europa, cede un 3,5% hasta situarse ligeramente por encima de los 37 dólares.
Por el lado macroeconómico, se ha conocido un dato de PIB de Reino Unido que ha sido bastante peor de lo previsto, al caer la economía británica un 20,4% en el mes de abril, frente a la contracción del 5,8% del mes de marzo.
Valores destacados