En el contexto macroeconómico hay dos grandes temas que están marcando la actualidad de los mercados. El primero es Italia y el enfrentamiento con la Unión Europea y el segundo la guerra comercial que mantienen China y Estados Unidos. Aunque, evidentemente, no son los dos únicos temas que marcan, el Brexit y la crisis emergente también comparten protagonismo.
El Ibex 35 ha vivido un buen día durante este miércoles con una subida del 0,6% que le ha llevado a terminar en los 9.361 puntos. El motivo principal es el cambio de rumbo de Italia. Después de un martes con los bancos italianos acusando la postura de los populistas, la rectificación pública a través del ministro de economía ha arrojado paz al mercado europeo.
Giovanni Tria, ministro de economía del país transalpino, ha asegurado que Italia se plegará a las reglas de Bruselas y que el déficit público se reducirá en 2020 y 2021, a pesar de que se situará en el 2,4% para 2019. Tria ha querido lanzar un mensaje de calma y ha asegurado que su país tratará de caminar por la senda de la reducción de la deuda. Algo fundamental teniendo en cuenta que Italia es el segundo país de la Eurozona con la deuda más elevada. Los bancos han respondido a las palabras con fuertes subidas y eso ha contagiado al resto de selectivos europeos.
Por otro lado, Ron Bousso de Reuters Londres ha publicado esta mañana un excelente artículo sobre la industria petrolífera en la coyuntura actual de precios del barril en máximos de los últimos cuatro años, en el que expone el cambio del sector hacia mayores gastos e inversiones. Esto, a pesar de que llevamos ya 10 años en un ciclo expansivo después de la crisis del 2008 y de que eventualmente habrá un final al crecimiento de la demanda de petróleo porque las energías limpias la irán desplazando.
Los datos avalan esta teoría. Shell, por ejemplo, está cambiando los turnos de sus equipos del Mar del Norte de tres semanas en el mar y cuatro en tierra a dos en el mar y tres en tierra, con el consecuente aumento de movimiento de barcos y helicópteros para los traslados de personal. Varias compañías, que durante años han estado reuniendo a sus altos ejecutivos internacionales a través de teleconferencia, están empezando a convocarlos físicamente mediante vuelos transatlánticos. Y las inversiones en nuevos proyectos, como la de Shell y sus socios en uno de los mayores proyectos actuales de gas licuado, en Canadá, son ahora una prioridad.