El Ibex 35 cierra el día con un rebote del 0,34% hasta los 8.923 puntos en una jornada en la que la protagonista ha sido DIA, después de anunciar un ‘profit warning’ y un recorte del dividendo y desplomarse más del 30%. Sin embargo, la banca y los blue chips en general han salvado los muebles.
Según varios analistas, la mala racha del Ibex en los últimos días puede deberse a la pérdida de confianza de los inversores en las empresas eléctricas. La pasada sesión perdieron más de un 3% Acciona, Iberdrola y Endesa. Además, también ha afectado los presupuestos acordados entre el PSOE y Podemos, ya que auguran una desviación del déficit, que no cumpliría con la pactado con Bruselas. Sería añadir más leña al fuego europeo tras la batalla que se vive entre Italia y la Comisión Europea.
En el Viejo Continente hay dos noticias que también pueden afectar a la marcha de los mercados: el encallamiento del Brexit y las elecciones de Baviera. En las próximas 72 horas se decidirá si la salida del Reino Unido de la Unión Europea se produce de forma ordenada o los acuerdos se descarrilan y nos llevan a un escenario sin acuerdo. Todo parecía que viviríamos un Brexit blando, pero durante el fin de semana las negociaciones han sido negativas. De hecho, y según los propios protagonistas, el escenario de la ruptura total es una opción.
Los negociadores de ambos bandos, Michael Barnier por el lado europeo y Dominic Raab, han apurado las horas para evitar lo peor y el domingo por la tarde se dieron cita por sorpresa en Bruselas para explorar «cara a cara», según los convocantes, la posibilidad de resolver in extremis los últimos escollos al acuerdo. La cita no logró superar las diferencias que separan a Bruselas y Londres en relación con las exigencias de la UE (salvaguarda para Irlanda) y para el Reino Unido (compromiso sobre la relación futura). Así que, todo está pendiente de un hilo y afectará, sin duda, a los mercados.
Por otro lado, en Baviera se celebraron este pasado domingo las elecciones regionales, de gran importancia en Alemania ya que este Estado sureño es el más importante del país, al menos en lo económico. La Unión Socialcristiana (CSU), el partido de Ángela Merkel, perdió diez puntos en el total de los votos. Registró un 37,3% de votos, frente al 47,8% de hace cinco años. Un batacazo importante en el feudo del partido. Esto, sin duda, añade incertidumbre ya que el CSU tendrá que buscar socios para conseguir formar gobierno.