Este jueves, el pesimismo pesa sin lugar a dudas en los mercados. Y es que ante la subida de ayer de la Fed de otros 75 puntos básicos en los tipos de interés para luchar contra la inflación, las ventas se imponen. Con este alza, los tipos regresan a máximos que no veíamos desde 2008.
Los expertos auguraban justamente esta cifra de subida, pero aún así, las bolsas han reaccionado de forma muy negativa al anuncio de los de Powell, que, en principio, parece que van a seguir la senda del endurecimiento hasta que los precios se dobleguen.
"Está claro que el FOMC va a continuar con las subidas hasta que la inflación se sitúe en una senda de bajada más clara y bien definida, pero en esencia, con todo lo dicho y hecho, es probable que ya estén "incluidas en el precio"", comenta Charles Diebel, director de Renta fija de Mediolanum.
Por su parte, Anna Stupnytska, Economista Macro Global en Fidelity International, asegura que "la Reserva Federal se las ha arreglado para sorprender a los mercados a través del gráfico de puntos de septiembre y el SEP, reforzando el mensaje de halcón de Powell en Jackson Hole.
En este entorno de mercado, el Banco de Japón (BoJ), actúa hoy a contracorriente y mantiene intenta su política monetaria de tipos ultrabajos. La entidad ha mantenido los tipos de interés a corto plazo en el -0,1% y su programa de compras para mantener el rendimiento de los bonos soberanos japoneses en torno a cero para estimular la economía y la inflación.