Ya no es una hipótesis ni un experimento. La IA generativa está reconfigurando la demanda de talento y modificando las estructuras internas de muchas organizaciones.
Según el informe global El Futuro del Trabajo, elaborado por Hays, esta tecnología se ha consolidado como un eje estratégico en la planificación empresarial entre 2022 y 2024.
El efecto no es la destrucción masiva de empleos, sino su transformación. Las tareas repetitivas o de bajo valor ya se automatizan en numerosos sectores, pero esto no reduce la necesidad de profesionales.
Al contrario: crece la demanda de perfiles que puedan supervisar, interpretar y adaptar las soluciones de IA. Figuras como los gestores de proyectos, analistas de datos e ingenieros de operaciones ganan protagonismo.
Redefinir el talento para un nuevo ciclo empresarial
La respuesta organizativa se articula en tres movimientos clave:
reestructurar modelos de trabajo, recapacitar a quienes pueden quedar desplazados y reubicar el talento en funciones donde la inteligencia humana sigue siendo insustituible.
