Lo que hace poco menos de un año se presentaba como la panacea nacional para autónomos y pymes más afectados por la pandemia, aquellos cuya digitalización aún estaba en proceso o ni se habían unido a esta revolución tecnológica, parece que no está dando los resultados esperados.
El Kit Digital, integrado en el Plan de Recuperación del Gobierno, prometía ayudar a todos ellos a través de bonificaciones establecidas en diferentes fases, dependiendo el número de trabajadores que conformase la actividad laboral o el destino al que se quisiera emplear dicho bono. A día de hoy, tan solo un 20% de estos pequeños empresarios ha podido acceder a ellas.
Trabas de todo tipo
Bien por falta de información o por desconocimiento. La realidad es que de los 3.067 millones de euros procedentes de los fondos europeos Next Generation, aún queda por emplear cerca de un 80%, según datos de la plataforma Yotramito.
Resulta un clásico, pero lo cierto es que el hastío resultante de los trámites burocráticos hace que muchos interesados terminen por abandonar la solicitud de ayudas públicas. Además, la complicación que, en ocasiones, implica este tipo de operaciones no siempre está preparado para un usuario con una formación básica.
Dificultad que aumenta en ciertos casos al ser el Kit Digital un programa que se tramita íntegramente por vía telemática. De ahí que muchos se vean obligados a contratar los servicios de terceros o recurrir a plataformas especializadas en trámites similares. Incluso multitud de agentes digitalizadores, aquellas compañías al cargo de la digitalización de estas empresas, se han hecho eco de la dificultad que desentraña esta labor.