En este estudio han participado más de 2.320 altos directivos (de los cuales el 63 % son CEOs, el 26 % son Directores Corporativos de Personas y el 11% Altos Directivos con responsabilidad en el Comité de Dirección) de las principales compañías. La muestra aseguraba la representación equitativa de los principales sectores, tipos de empresa (multinacional, nacional, familiar y startups) y tamaños de empresa y ha abordado cuestiones clave como:
• Las ventajas y desventajas del trabajo a distancia o las funciones que se pueden realizar en remoto.
• Asimismo el estudio ha revelado que el liderazgo a distancia exige un estilo de dirección basado en la DpO (Dirección por Objetivos) en lugar de la dirección por tareas. Esto supone, además, un cambio en las formas de comunicación y la necesidad de desarrollar sensibilidades emocionales diferentes.
• Respecto a los cambios en las relaciones en la organización: los cambios en las relaciones entre el Consejo de Administración y el Comité de Dirección, entre los directivos, los mandos intermedios y la relación con los sindicatos, ha sufrido cambios sustantivos en casi el 70 % de estas relaciones, con un papel muy destacado del CEO y el Director Corporativo de Personas.
• La DCP ha detectado riesgos de desmotivación en el trabajo en remoto en casi un 60% cifra semejante en lo relativo al riesgo de falta de integración en la compañía.