En plena era digital, el ecosistema financiero está en constante evolución y repercute en todos los ámbitos. De esta forma, un término como es FinTech surge para referirse a aquellas empresas que, mediante los beneficios que aporta el uso de la tecnología, cambia la forma de ofrecer los servicios que tradicionalmente se realizaban presencialmente desde las entidades financieras.
Esta transformación del contexto tecnológico-financiero propicia un incremento, por parte de los usuarios, de la demanda de servicios financieros digitalizados para mantener las gestiones al día. Si bien esta entrada de las startups FinTech se veía como una amenaza para la banca tradicional, en realidad está creando una simbiosis perfecta, beneficiosa para ambas e intentar luchar contra la entrada de otros actores que quieren entrar en este escenario, los llamados Bigtech, entre los que se encuentran gigantes como Amazon o Google que incorporan servicios financieros a sus propias prestaciones para prescindir de las entidades bancarias.
El ecosistema FinTech italiano, en concreto, se encuentra en las últimas posiciones dentro de la Unión Europea en materia de desarrollo e inversión, tal y como se indica en el informe elaborado por ICEX. Sin embargo, las instituciones financieras y el gobierno italiano han comenzado a impulsar la inversión en el sector y capitales a Italia que posibilite a los bancos italianos beneficiarse de las ventajas que aportan las FinTech al ámbito financiero.
De esta forma, está creciendo el volumen de inversión en las FinTech de Italia. Tanto es así que en 2017 ascendió a 165 millones de euros, mientras que en España esa cifra se incrementó hasta los 250 millones. Una cifra elevada en el caso italiano pero inferior a la realizada por otros países de la Unión Europea.
