Si hay algo que el mundo actual no puede discutir, es que China está apostando desde hace ya algún tiempo por la tecnología más puntera, y que claramente, la potencia asiática presiona sobre el mapa geopolítico para llevar las riendas de este importante sector para el momento actual y el futuro.
Y es que China, que sobresale por ser el productor por excelencia a bajo coste, ha pasado estos últimos diez años apostando por ser uno de los grandes competidores en el segmento de la alta calidad en toda la cadena de valor.
Su gobierno ha buscado situar a China a la vanguardia de los avances tecnológicos, especialmente en el sector biotecnológico, de la tecnología de la información, atención médica y robótica, y como fabricante de los componentes necesarios para respaldar esos campos.
Los inicios del SSE Star 50
Fruto de esa necesidad de despuntar en el sector tecnológico, China creó el mercado STAR, que se ha señalado como una respuesta del país asiático al famoso y relevante Nasdaq estadounidense. Lo hizo en julio del 2019 y en su mercado de valores de Shanghai. Desde sus inicios, este está diseñado por facilitar la financiación de aquellas empresas de alta tecnología y los sectores emergentes.
