Las acciones de Nike cerraron la sesión por encima de los 65 dólares, con una subida cercana al 1,3%, en un contexto marcado por el debate sobre la fortaleza de la demanda de zapatillas y la cautela previa a nuevos datos macroeconómicos en Estados Unidos.
El movimiento del valor se produce tras varias semanas de presión bursátil, derivada del deterioro de márgenes y de la recuperación desigual del consumo en algunas geografías. El nivel de los 65 dólares actúa como referencia técnica para el mercado, en un momento sin catalizadores corporativos inmediatos.
El debate sobre la demanda de calzado
El sector volvió a situarse en el centro de atención después de que varias firmas de análisis alertaran de una posible desaceleración en la demanda de zapatillas, especialmente en el segmento lifestyle. Este enfoque no afecta solo a Nike, sino que se extiende al conjunto de las grandes marcas deportivas.
Los inversores observan con cautela la publicación de indicadores clave del mercado laboral estadounidense, como el informe JOLTS y las cifras de empleo no agrícola. Estos datos pueden influir en las expectativas de tipos de interés y, por extensión, en el comportamiento de valores ligados al consumo discrecional.
Presión en márgenes y mensaje de transición
En su último trimestre, Nike registró un crecimiento moderado de ingresos, pero con una caída relevante del margen bruto, afectado por costes logísticos y promociones. La dirección reconoce que la compañía se encuentra en una fase intermedia de ajuste estratégico, con el foco puesto en eficiencia y reposicionamiento comercial.
