Alemania acaba de decidir usar sus centrales nucleares este invierno aunque todavía sigue abierto el debate político sobre “cómo” por la salida planificada de esta energía “que puede ser muy peligrosa como nos demuestra otra vez el caso de Ucrania.” Lo advierte el ministro de economía Roberto Habeck. político de los Verdes que ha pasado de ser el miembro más popular del Gobierno a ser el más odiado por su resistencia a la energía nuclear. Si quiere seguir en su puesto, según lo ven muchos periódicos en Alemania, no va a poder resistir la presión de la industria alemana. Antes de la guerra en Ucrania, la industria ya estaba en una situación complicada por la pandemia. El conflicto ha hecho el resto y el país ya tiene los precios energéticos más altos de la UE con diferencia, después de haber aprovechado durante una década el gas barato de Rusia teniendo una ventaja competitiva clara en la exportación. Hablamos con May Lopez, directora de empresas por la movilidad sostenible y docente del EAE Business School sobre la situación energética en Europa y el Midcat.
¿Es el Midcat la solución a la crisis energética europea actual?
Puede ser parte de la solución conectando Cataluña con el suroeste de Francia. El hecho de que sea uno de los proyectos incluidos en el anexo de infraestructuras importantes del Plan REPowerEU, la nueva hoja de ruta adoptada por la UE antes del verano, es la prueba de que contribuye a garantizar una mayor independencia energética de Europa. Una solución que permitiría que España pudiese duplicar su aportación en Gas Natural. También es importante para poder cumplir con la hoja de ruta del hidrógeno establecida por el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y la de Biogás.
¿De dónde vendría el gas que se exporta a través de este gasoducto?
Con la situación geopolítica en la que nos encontramos, es difícil predecir el origen en el momento de su explotación. El origen del gas principalmente viene del norte de África, en torno al 30% de Argelia, aunque este porcentaje ha variado en los últimos meses. El resto del gas llega de diferentes partes del mundo a las seis plantas de regasificación de Enagás.
¿Quién gana realmente con el Midcat?
