El jueves y el viernes el parqué neoyorquino siguió en escalada y el Nasdaq alcanzó los 9.000 por primera vez. En lo que va de 2019 ha ganado un 36%, la racha más larga desde julio de 2013. Por su parte el Dow Jones subió esta semana hasta los 28,621 puntos y el S&P 500 avanzó un 0,51% hasta los 3,239 puntos. Este último selectivo ha subido un 3,1% este mes, un 8,8% durante el último trimestre, y en lo que va de año ha ganado un 29,2%. El S&P 500 podría marcar un año histórico y alcanzar su mejor desempeño anual desde 1997.
Los inversores se muestran optimistas debido a que el presidente de Estados Unidos Donald Trump en la víspera de Navidad dijo que el acuerdo comercial con China sería formalizado en una ceremonia con su homólogo chino, Xi Jinping, en enero.
Por su parte funcionarios del Ministerio de Comercio de China dijeron que están en estrecho contacto con Estados Unidos para firmar el acuerdo comercial de Fase 1, y que solo quedan los procedimientos necesarios antes de la firma.
Los mercados también se muestran positivos y siguen sumando récords en las últimas semanas debido a los sólidos datos económicos y una política monetaria expansiva.
Entre las empresas que han destacado esta semana por distintos motivos se encuentran Boeing, cuyas acciones han bajado alrededor de un 1% después de la noticia de la dimisión de su CEO, Dennis Muilenburg, tras publicarse preocupantes datos sobre el desarrollo de la última versión del 737 MAX. Un modelo que lleva desde marzo en tierra tras los dos accidentes mortales en los que perdieron la vida más de 350 personas y que desde entonces no ha hecho sino acumular problemas a la compañía aeronáutica. Para hacer frente a la crisis de la compañía, a partir del 13 de enero de 2020, tomará las riendas el presidente del consejo de la firma, David Calhoun (un experto en liderar empresas en situaciones de crisis) que ejercerá como consejero delegado y presidente.