En 2050 el 35% de la población tendrá más de 65 años, según datos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Esto merece una especial atención. Y, quizás, plantear una pregunta: ¿se ha llevado a cabo correctamente la venta a los más mayores?
Es aquí donde aparece el concepto silver economy, que engloba el sector que se dedica a la producción de productos y servicios para la tercera edad. Y es que el aumento de esta parte de la sociedad puede traer consigo un nuevas formas de negocio.
A pesar de que es poco popular decir esto, un ejemplo es la geriatría, tal y como expone Juan Carlos Alcaide, consultor especialista en marketing de servicios y consejero de la Asociación de Marketing de España, en un foro organizado por esta última asociación y BBDO: la silver economy tiene otro lado menos fácil como el mundo de la geriatría. Un mundo menos glamuroso porque es menos positivo y porque hay factores que se ven como problemas, como son las enfermedades crónicas y los cuidados”.
Esto entraría dentro de lo que la socióloga María Ángeles Durán acuña como cuidatoriado, del que hace referencia ahora Alcaide: “Hay una especie de prejuicio sobre que está muy mal ganar dinero con la soledad de los mayores, pero es ético hacer negocio porque es algo que la sociedad necesita”.
Así, muchos sectores pueden ser reinventados. Moda, alimentos, viajes… La cuestión está en la estrategia de marketing que se utilice. “Hay que hacer un marketing para mayores”. Es esto, precisamente, lo que explicó Víctor Gonzalo, subdirector general corporativo del Área de Marketing y Comunicación en Opticalia Global Holding, S.A. La comunicación y la prescripción de productos ópticos y audiológicos han usado el envejecimiento como argumento de venta, “y eso no es positivo para el consumo”, contó Gonzalo.