Con varios frentes de tormenta acechando y sin haberse librado aún de las acusaciones en su contra, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha tenido un poco de alivio con la reciente renovación de líderes en el Congreso, el senador Rodrigo Pacheco y el diputado Arthur Lira.
Estos legisladores -representantes del centro-derecha y derecha, respectivamente- son aliados del mandatario y ahora tienen en sus manos, tanto la facultad de acelerar las reformas que Bolsonaro prometió, como la posibilidad de frenar las iniciativas que buscan llevarle a juicio político.
Iniciar reformas
Tras la elección, ocurrida la primera semana de febrero, el nuevo presidente de Diputados se reunió con el ministro de Hacienda, Paulo Guedes, para tratar las reformas que el Gobierno viene intentando realizar y que se habían frenado durante la pandemia por falta de apoyo político.
“Ya está todo programado”, dijo Lira en alusión a a la agenda de reformas, comenzando por la tributaria, dejando la discusión sobre nuevas ayudas sociales -que son parte de “la fórmula para combatir los efectos de la pandemia”, según dijo- para después que se apruebe el presupuesto 2021.
De hecho, Brasil inició este año sin tener un presupuesto aprobado y está limitado en su uso de los recursos públicos mientras recrudecen los efectos de covid-19 y aumentan las demandas sociales tras el fin del auxilio financiero, ocurrido en enero.