Con los contagios de covid-19 disparados, las autoridades sanitarias se plantean qué hacer para frenar una nueva ola de la pandemia en España. Los contagios diarios superan los 10.000 y, en los últimos 14 días, se han notificado 263.410 casos positivos de la enfermedad.
No obstante, la situación epidemiológica recoge ahora otros datos que son igual de relevantes que la propia expansión del virus. En ese sentido, aparece la situación de la asistencia hospitalaria. El 6% de las camas de los hospitales está ocupado por pacientes de covid-19, mientras que en el caso de las UCI, el porcentaje asciende al 15%.
En vistas de la rápida expansión de la enfermedad con la variante ómicron, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se reúne con los presidentes de las comunidades autónomas. No muy lejos, ya hay ejemplos como los de Países Bajos o Austria, que se han decantado por confinamientos estrictos como los vividos en marzo y abril de 2020.
En España, las propuestas no son tan radicales, pero atentan contra la libertad de los ciudadanos para reunirse o para celebrar las fiestas. Sin ir más lejos, Cataluña plantea limitar el número de personas que se podrán reunir, hasta un máximo de 10, además de cerrar el ocio nocturno, reducir los aforos de los locales de ocio y apostar por el teletrabajo en los casos que sea posible.
Por último, está sobre la mesa la posibilidad de volver al toque de queda, desde la una de la madrugada hasta las seis. Estas normas entrarían en vigor a partir del viernes y la administración catalana pide que se extiendan al resto de autonomías. En otras regiones, las propuestas son menos estrictas, como retomar el uso de mascarillas en exteriores, si bien los presidentes autonómicos ya han mostrado sus diferencias ante estas propuestas.