Un nivel de formación alto, alrededor de 15 años de experiencia laboral y cuyos negocios operan en una alta variedad de sectores. Estas son las principales características del perfil de la mujer emprendedora digital. La mayoría de sus start-ups hacen uso de tecnologías disruptivas y para un número elevado iniciar un proyecto supone una gran oportunidad. Sin embargo, la financiación y el background socioeconómico respecto al de sus compañeros varones difiere a la hora de lanzarse a la aventura de crear su propia empresa.
En las últimas décadas, el emprendimiento digital y tecnológico se ha convertido en el principal motor de creación de valor de la economía, una industria en la que la presencia femenina todavía es limitada. En España solo un 14% de las fundadoras y cofundadoras son mujeres. Así lo muestra el informe El emprendimiento digital femenino: situación y prospección, elaborado por el Instituto de la Mujer, con el objetivo de realizar la primera radiografía de esta situación para entender las motivaciones, los retos y las necesidades con las que muchas todavía se encuentran a la hora de crear su negocio.
Según se desprende del citado documento, el valor de la innovación tecnológica tiene su origen en las propuestas digitales. En este contexto, la impulsora del estudio y presidenta de W Startup Community, Teresa Alarcos, explica que el patrón obtenido se repite igualmente en otros mercados como el europeo y el estadounidense, donde la “brecha de inversión” también es una realidad. No obstante, para haber llegado hasta su posición, la experta comenta a DIRIGENTES que se trata de trabajadoras con una experiencia “sólida” y “dilatada”. En un 98,9% de los casos son licenciadas y más de un 60% también han estudiado un máster.
Empresas jóvenes y dinámicas
Las start-ups digitales fundadas por mujeres están presentes en todas las industrias, entre las que sobresale el uso que se hace de las tecnologías disruptivas. De ellas destaca la Inteligencia Artificial, el big data y las aplicaciones web, seguidas por el blockchain, la robotización y el desarrollo de software. Otra de sus características atiende a la juventud de estas compañías emergentes, ya que el 95% tienen menos de 10 años, un dato relacionado con el desarrollo de su crecimiento.
En esta línea, Alarcos menciona el “dinamismo” y la “internacionalización” de la plantilla, pero también su reducido tamaño como la tónica habitual que las caracteriza. El 70% cuenta con entre cero y cuatro empleados y la mayoría no sobrepasa los 10, un 88,2%. Al profundizar en su estado, el análisis detalla que, en términos de facturación, la gran mayoría de start-ups (92%) no llegan al millón de euros. Y, de hecho, una parte importante se encuentra por debajo de los 100.000 euros (72%).