El Parlamento Europeo respaldó este jueves la normativa que simplifica el arancel contra la importación de productos fabricados fuera de la UE con altas emisiones de CO2 y que, en la práctica, eximirá al 90% de las empresas de tener que pagar este recargo una vez se empiece a aplicar en 2026.
La modificación sitúa en 50 toneladas de CO2 al año el umbral para que los operadores estén obligados a abonar este arancel, llamado mecanismo de ajuste de carbono en frontera (CBAM), lo que reduce a un 10% las compañías afectadas por el mismo y libera de su pago, sobre todo, a pequeñas y medianas empresas.
No obstante, el Parlamento Europeo destacó en un comunicado que «los objetivos medioambientales se mantienen», puesto que el arancel «seguirá aplicándose al 99 % de las emisiones totales de CO2 procedentes de las importaciones de hierro, acero, aluminio, cemento y fertilizantes».
Ademas, las modificaciones simplifican los trámites de autorización para los operadores que importen bienes sujetos al arancel, facilitan el cálculo de las emisiones y mejoran la gestión de la responsabilidad financiera, además de reforzar las medidas destinadas a prevenir abusos, informa la Eurocámara.
Los eurodiputados dieron su visto bueno al cambio con 564 votos a favor, 20 en contra y 12 abstenciones, por lo que la Eurocámara ya está preparada para iniciar negociaciones con el Consejo de la UE (que representa a los Estados miembros) para definir la redacción definitiva de la legislación.
