Radar COVID, la aplicación móvil desarrollada por el Gobierno para alertar de contacto con un positivo no obtiene los resultados esperados. La herramienta, que fue presentada como un método eficaz para controlar la pandemia, no parece tan prometedora como se esperaban desde el Ejecutivo. Según datos recabados por la agencia PICKASO, dedicada al marketing de aplicaciones móviles, un total de 4,2 millones de españoles se la han descargado, frente a los más de cinco millones de usuarios que ha asegurado la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño.
Para que este sistema pueda reducir el impacto de la pandemia, la cantidad mínima de descargas en toda España tiene que ser de nueve millones o, lo que es lo mismo, alrededor del 20% de la población debería tenerla instalada. Sin embargo, la última actualización del citado estudio, que mide la evolución de Radar COVID entre el 30 de septiembre y el 31 de octubre, arroja un ligero aumento de la tasa de penetración del 9,9% al 11,5% en el último mes. La mitad del mínimo necesario para que el rastreo de positivos sea útil y que permitiría reducir el número de contagios en alrededor de un tercio.
Comunidad de Madrid y Cataluña, que concentran el 30% de la población española, no han puesto en marcha esta aplicación hasta el pasado octubre. Aunque desde el Ejecutivo esperaban que su despliegue en estas regiones iba a disparar de manera significativa su uso, ha sido el acuerdo entre el Gobierno y La Liga para hacer menciones publicitarias de la aplicación durante la retrasmisión de eventos deportivos, como ‘El clásico’ del pasado 24 de octubre, lo que ha incrementado el número de descargas.
Pese a los esfuerzos, la secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas, reconoció hace unas semanas a través de su cuenta de Twitter que todavía no se ha llegado al objetivo. De hecho, los datos actuales distan bastante de lo esperado en la prueba piloto realizada en la isla canaria de La Gomera este verano. En este experimento realizado durante el mes julio, la retención promedio de Radar COVID, es decir, el número de usuarios que mantuvieron la aplicación activa tras haberla descargado alcanzó el 83% y el 61% de comunicaciones activas, en su mayoría, a las 24 horas siguientes de haber recibido el código de contagio simulado.
Asimismo, se contabilizaron una media de 6,4 contactos estrechos de riesgo detectados por positivo simulado confirmado, lo que supone “casi doblar la eficiencia de los traceadores manuales”, que en el archipiélago se sitúa en los 3,5 contactos de media. Tres meses y medio después de finalizar el ensayo, la realidad es otra. Desde su lanzamiento, se estima que menos del 1,5% de las personas contagiadas por coronavirus en España han usado Radar COVID para notificarlo.