La OPEP trabaja para lograr un acuerdo, después que Arabia Saudita planteara un mayor rendimiento y consecuentemente incrementar la oferta, vía subida de la producción. Por su parte Irán ha argumentado que no hay necesidad de ajustar las cuotas existentes y por lo tanto plantea seguir en el rango de producción actual.
Las probabilidades que la OPEP llegue a un acuerdo de producción de petróleo aumentaron a medida que Irán se alejaba de la amenaza de vetar cualquier acuerdo que elevaría la producción y Arabia Saudita presentó un plan que agregaría unos 600.000 barriles diarios al mercado global.
El precio del crudo se ha visto condicionado la semana pasada ante las incertidumbres y diferentes posicionamientos de las partes, después de diferentes negociaciones en Viena el pasado miércoles, pero la razón prevaleció, después de varias reuniones.
Para impulsar la producción los diferentes ministros de la OPEP se reunieron en repetidas ocasiones, para idear un plan que aliviara la ansiedad consumidora debido a los altos precios en los que se sitúa el petróleo, que de no llevarlo a cabo y llevar adelante la propuesta iraní de veto de producción incentivaría el incremento de los precios.
Estas reuniones y conversaciones se celebraron en una gran conferencia internacional de energía a la que asistieron cientos de funcionarios, ejecutivos e inversores, que determinarán los precios del petróleo, las reservas de energía y las monedas de los países exportadores de petróleo en los próximos meses.